Superandoloimposible

Léeme y me entenderás.

Solo soy un alma más que se refugia en la literatura para buscar sentido a su vida, una simple chiquitita con ganas de comerme el mundo.

Un infinito quiero formar en ti.

Escrito por superandoloimposible 31-10-2015 en poema. Comentarios (0)

Un infinito de sonrisas
quiero formar en tus labios,
a distancia, entre besos,
durante las notas del piano.

Un infinito de miradas
quiero formar en tus ojos,
de amor, con disimulo,
que signifiquen un nosotros.

Un infinito de sueños
quiero formar en tu mente,
sin obstáculos, con realidades,
que nos prometan un siempre.

Un infinito de gracias
quiero formar en tus oídos,
a tu paciencia, porque te amo,
por un futuro contigo.

Un infinito de alegrías
quiero formar en tu vida,
ante el mundo, sobre la música,
durante todos mis días. 30-10-15

Sueño realizado o realidad soñada.

Escrito por superandoloimposible 12-10-2015 en prosa poética. Comentarios (0)

Ya no sé si vivo en un cuento de hadas o sueño con ello. Siempre han dicho que la realidad superará a la ficción pero creo que en este caso está sobrepasando cualquier límite. Por mucho que me pellizque no logro despertar de esta realidad soñada, pero no me creo que mi sueño se haya realizado. Me parece increíble que todos mis sueños se hayan hecho realidad, pero me parece demasiado real para estar soñando.

Por eso, no se si vivo en una realidad soñada o en un sueño realizado.

17-03-2014


Cambiemos amor por amistad.

Escrito por superandoloimposible 09-10-2015 en prosa poética. Comentarios (0)

Deseosa estoy de contar uno a uno los lunares que adornan tu cuerpo cual estrellas en el cielo, pero soy consciente de que incluso en caso de que mis ojos fueran agradecidos por tu silueta, tan solo podría permitirme el lujo de rozar mis labios con la piel de tus mejillas.

Si pudiera ver tus ojos en vida, el hielo de estos apagaría el fuego que esconden los míos, siendo antes que los dos crearían el mayor incendio jamás contemplado. Mas no te preocupes, que sólo dejaré ver alegría y dicha en mi rostro, escondiendo así el daño que me producen los recuerdos.

Me da miedo soñar con esto, pues tal vez estos sueños se evaporen como nada que son, al igual que el futuro que me había imaginado junto a ti.

No pretendo que la pena invada tu corazón y el sentimiento nazca de nuevo forzoso en él, pues bien sabes que tu felicidad es la mía, aunque no sea yo quien la procure. Y que mil veces sufriría yo por ver la sonrisa marcada en tu rostro.

No te puedo prometer el olvido, pues diez meses son algo así como 300 días, que sería el número de años que tardaría en lograrlo. Siempre quedará tu huella marcada en mi órgano vital cual tatuaje, aunque trataré de taparla para solo ser yo consciente de la sangre que emana de esta cicatriz.

Sin embargo, es cierto que con tanto recuerdo y tanto cariño no cabe lugar para el rencor, lo cual celebro pues todo hubiera sido peor si ello hubiera envenenado mi razón.

Aprenderé a acostumbrarme a que tus palabras de amor sean dirigidas a otra persona, incluso no dudaré en ayudarte si necesitaras de mi consejo para ello. Pero sé que ahora tengo miedo al amor, así como aborrezco la distancia.

Aunque suene miserable, cuatrocientos kilómetros han conseguido destruir todo aquello que ya daba por cumplido, y han dejado marca en mí como el recuerdo más agrio de mi existencia.

Créeme cuando te afirmo que no me arrepiento de nada, pues todo lo que algún día dije fue porque lo sentí, y soy alegre al saber que aquello que escuché eran sentimientos correspondidos que colmaban de dicha mi alma.

Me hubiera encantado haberte podido agradecer de mejor manera todo lo que tú hiciste por mí, pero ambos sabemos que la distancia me lo impedía.

Hubiera sido todo un honor para mí haber sido la mujer de tu vida, pero ya que no ha podido ser, y nos prometimos un para siempre, dado que las promesas no está bien romperlas, cumplamos ese para siempre con la amistad más bella que haya visto jamás el cielo. 13-12-14


Aquí, llorando otra vez.

Escrito por superandoloimposible 06-10-2015 en prosa poética. Comentarios (0)

"Me encuentro sentada en el suelo del porche del colegio. La puerta de la calle está abierta, pero la de entrada no. Apoyada sobre la pared escucho mi canción favorita, acompañada del ruido de coches y de la indiscutible voz del profesor. Es una canción que con cada palabra me recuerda a él. A nuestras promesas, sus palabras, mis sonrisas, mis miedos y sus locuras. Una canción que siempre que escucho, mi alma florece y mi corazón se derrite."

Recuerdo este momento como si le estuviera viviendo ahora mismo. Siento el frío del suelo y la pared sobre mi cuerpo. Me veo acurrucada en aquella inmensidad. Recuerdo mis pensamientos hasta que otro alumno llegó y rompió ese mágico silencio. Pensaba en él, en mí, en nosotros. En la suerte que había tenido al haberle encontrado, en que estaba viviendo un sueño que no me merecía. Y por eso estaba triste, no penséis que estaba alegre. Porque sé que esto es demasiado bonito para ser cierto, y él se merece algo mucho mejor que yo.

Os preguntaréis por qué hago memoria de este recuerdo tan simple, pero es que las lágrimas que hoy se deslizan de mis ojos están ligadas a ese momento. Y ahora, arropada por una oscuridad impenetrable, voy esparciendo mil males por la almohada. Pañuelo tras pañuelo mis sentimientos son expulsados de mi alma en forma de agua. Un agua maldita, envenenada de pensamientos amargos y manchada de la sangre de mi corazón. Y es que tengo una herida que esta noche ha roto cicatrices y ha arrasado con toda defensa que mi buena voluntad proponía. Estoy ahogada en un mar de sentimientos. Se ha apagado el brillo de mis ojos, derritiéndose y formando un pequeño riachuelo que nace en mi corazón y desemboca en mis labios. Mis lágrimas saben a miedo y huelen a rabia. Mis manos, temblorosas, atentan injustamente sobre la almohada, mi mayor compañera de penalidades. Mis labios le ruegan a Dios que me dé más oportunidades, que no me aparte de este camino, mientras mis oídos buscan entre el silencio la manera de librarse de mi ruido interior. Mi mente, muy confundida, navega por un mar de recuerdos bonitos que se parten en dos. 14-3-14


Amor acertado.

Escrito por superandoloimposible 03-10-2015 en prosa poética. Comentarios (0)

Oh, ciego dios, tú que lanzas flechas divinas, debo agradecerte en esta ocasión tus servicios pues, después de muchos fallos, acertaste la tirada. Una estaca del color del sol atravesó mi pecho, y otra su corazón. Ahora mi alma está embrujada por unos ojos fugaces que, aunque no los haya visto, los siento en mi ser. Estoy enferma de amor, tendida en un lecho de pétalos rosas que atraen mi sed. Sed de pasión, un deseo que habita en mi interior. Y es que muerta estoy aún viviendo todavía. Que por él mi alma daría mil veces al diablo, si así consigo su encanto. Que con sólo pensar en sus labios junto a los míos, mi sonrisa florece para luego destruirse.

Acábese ya esta tortura, le ruego al cielo; que en esta soledad no hallo ningún consuelo que no sea yo misma, que para el caso es como nada. Y es que es esta maldita distancia, que pudre el corazón más sano, que ejerce su maldad con engaño. 26-03-14